" />
Maternidad

Hoy me siento mala madre

Son casi las 5 de la mañana. Estoy sentada en el sofá, sola, intentando escribir este texto hecha un mar de lágrimas…

Es duro escuchar a tu hijo llorar sin consuelo en la habitación de al lado, porque su madre se marcha y le niega el pecho, pero necesitaba escapar de esas cuatro paredes!

Me siento mala madre y esto es la primera vez que me pasa. Nunca antes me había sentido así, y es muy duro. 
Ha llegado el fin de la lactancia materna??
Me da pena tan sólo pensarlo…
Pero no puedo más, o eso creo. Estoy saturada, asfixiada, agobiada, mi hijo me está absorbiendo… A veces siento que está jugando conmigo, que me pone a prueba cada día y parece ser él quien gana la batalla.

Tengo su mirada puesta en mí constantemente. En mí y en mi pecho. Ya ni si quiera puedo estar desnuda a su lado porque se vuelve loco al verlo, y cuando digo loco, es loco!!
Y para qué lo quiere? Para jugar? Para comer? Para demostrarme que es suyo? Para qué? Por que hambre no es… Mamitis y tetitis aguda. 
Lo coge con ansia, a veces incluso lo muerde, y enseguida se cansa y lo deja. Le retiro el pecho y entonces lo quiere de nuevo. Así una y otra vez.
Por el día evito situaciones que nos lleven a eso.
Pero por la noche… no puedo estar a su lado. Mientras duerme, repta hasta mí para engancharse. Llora si no lo consigue. Se lo doy, mama y duerme con él en la boca. Se lo quito y vuelve a llorar hasta que consigo calmarlo con el chupete. Pero ahí sigo yo, a su lado, desprendiendo esa olor que tanto le gusta y reconocería sin dudarlo a kilómetros.
Me busca de forma incansable. Se tumba encima mía, necesita mi pecho de nuevo, necesita de mí. 

Así llevamos una temporada y ya no puedo más. Noche tras noche sin poder pegar ojo. Despertándonos cada media hora, con suerte cada hora. Le de el pecho o no, la situación sigue siendo la misma: mil y un despertar y llantos desconsolados. “Que te pasa pequeño mío?” 

Quizás sea momento de pasarlo a su habitación, de separarlo un poco de mi lado y hacerlo algo más independiente… Quizás ha llegado el momento de hacer algún cambio… 

Pues me siento mala madre por ello, por no darle lo que me pide y a cambio intentar buscar una alternativa que a priori parece incluso contradictoria. 

Quiero lo mejor para él, como cualquier madre quiere lo mejor para su hijo. Pero le doy lo mejor así? Dándole lo que pide a cada momento o enseñándole que existen límites? 

Miles de preguntas invaden ahora mismo mi cabeza y tengo miedo de no hacer lo correcto, de equivocarme con mis decisiones; también como cualquier madre supongo…  

No quiero poner fin a la lactancia materna. Disfruto de cada toma, de cada mirada y caricia suya mientras mama. De cada media sonrisilla que se le escapa con el pecho en la boca, mientras le susurro que es un pequeño sin vergüenza y lo sabe…

No quiero poner fin a eso, sino, a cada vez que llora ansioso por conseguir mi pecho, aunque acabe de comer hace sólo cinco minutos. A quitarme la camiseta en un probador y que coja berrinche intentando llegar hacia mí desesperado. (La de veces que le doy pecho en situaciones como esa…). 
Tiene pasión por la teta, y la verdad, adoro que sienta esa pasión por mí, pero ahora mismo necesito un poco más de espacio.
No se cuál es la decisión que voy a tomar. No me siento preparada para el destete, ni para el cambio de habitación, aún no, y creo que él tampoco está preparado, pero no puedo seguir con esto… 
Así es la lactancia materna, dura y reconfortante a la vez. Maravillosa y sacrificada. Al igual que la maternidad. 

Amo a mi hijo mas que a nada en este mundo, así que, aunque a veces flaquee y me sienta mala madre, cualquier decisión que tome será la correcta porque será tomada con AMOR.
Amor del más puro y fuerte que existe y que nos hace vivir hoy en la cima más alta y mañana tirada a sus pies. 

Y aquí, sentada en el sofá,  viendo como amanece otro día, intentando tomar decisiones comparto con vosotras esta gran reflexión:

Ser padres no es ser perfectos, ni mucho menos, ser padres es dar todo el amor que sentimos por nuestros hijos, transmitir con él todos los valores que poseemos de la forma más sencilla posible y permitir que ellos mismos aprendan de sus errores. 

Amor, quizás esa sea la única clave… 

Un besito y hasta el próximo post.

1 Comment

  • Mucho animo guapa! Tienes que hacer lo que creas que es lo mejor, no te sientas mal por ello, no serás mala madre si consideras dejar la LM, serás la misma madre, incluso es posible que te sientas mejor si ahora te está suponiendo tanto estrés. Hay que valorar muchas cosas y no sólo lo que se pueda considerar lo mejor para él. Lo que decidas estará bien, solo tú lo sabrás. Mucha fuerza!!

Leave a Reply