" />
Maternidad

Plan de sueño 

Lograr que un niño aprenda a dormir sólo es el objetivo de muchos padres, por no decir de la mayoría. 

Hace poco más de un mes decidimos pasar a Oliver a su propio cuarto (cómo os conté en el post “Operación cambio de habitación”http://wp.me/p6THel-KJ) creamos un plan de sueño adaptado a nuestras necesidades. Pasado este tiempo puedo decir bien alto que hemos conseguido que nuestro pequeño se vaya a dormir con ilusión y confianza. Sin llantos. Sin miedo. 

Es por eso que me animo a compartir mi experiencia con vosotr@s. 
Lo primero que quiero deciros es que no ha sido fácil, en absoluto, y que nos ha llevado un tiempo. Exactamente 4 semanas. Las tres primeras sobretodo, sin fallar ni un solo día, nada de salir un sábado a cenar o dar una vuelta por la noche! Confieso que esta parte ha sido chunga… Ya sabéis lo que nos gusta a nosotros la calle!  

Se necesita entre tres y cuatro semanas para que el niño memorice plenamente cuales son los pasos cada noche antes de dormir. Así se fija en él una rutina. 

Los niños funcionan muy bien con rutinas ya que se sienten más seguros.

 
La verdad es que los primeros siete u ocho días han sido muy duros. Oliver lloraba muchísimo. No quería ni entrar en su habitación porque ya sabía donde iba, pero poco a poco, se ha ido acostumbrado y ahora es él quien nos pide irse a dormir. 

Eso sí, para llegar a este punto, hay que ser muy constantes y fuertes. No flaquear a la primera de cambio, y con esto me refiero sobretodo al temor que tenemos a veces los padres por verles llorar. No se trata de dejarles llorar durante horas, ni de tomarlos en brazos en cuanto abren la boca. Se trata de tener un poquito de sentido común y encontrar el punto intermedio. Si lloran porque no quieren estar en la cuna, no pasa absolutamente nada!!!  Habrá que hacerles entender precisamente eso, que no pasa nada por estar ahí. Que serán pequeños, pero no son tontos!!! Y si vamos corriendo a cogerles no les estamos enseñando a ser autosuficientes.

En que consiste  el plan de sueño :

Cada noche, a las 8 en punto comienza la rutina. 

Sentamos a Oliver en su trona y le damos la cena. Intentamos crear un ambiente relajado, sin televisión por supuesto, sin ningún tipo de estímulo que lo active.

Para  su entretenimiento le solemos dar algún tupper y objetos pequeños (chupetes la mayor parte de las veces) y juega a guardar, abrir, cerrar, golpear…  

Al terminar pasamos al baño.

Utilizamos una luz tenue. Ponemos la luz del espejo ya que es más cálida y menos potente, y de fondo música relajante. En YouTube existen vídeos de “música relajante para bebés”. Yo he encontrado una pista que me gusta mucho porque dura un montón así que le pongo siempre la misma. 

Durante la ducha, empiezo a bajar mi tono de voz, para que poco a poco se vayan “apagando” sus pilas. Él quiere jugar, así que jugamos pero de una forma muy relajada, se podría decir que hasta susurrando. 

Al salir de la ducha, me siento con él en la taza del wc, y ahí mismo, sin salir de ese ambiente le doy pecho. 

Cuando termina su toma, salimos del baño y lo tumbo en mi cama para ponerle crema y el pijama, que previamente he dejado preparado. Suelo dejar la luz del aseo encendida para no tener que encender la de la habitación. 

Casi a oscuras, le hago un pequeño masaje en piernas y pies y le doy muchos muchos muchos besitos. Mientras tanto le voy diciendo que es hora de dormir, que se ha acabado el día, que nos vamos a la cama. . . 

Por último, vamos a su habitación, igual, sin encender ninguna luz y lo dejo en su cuna boca abajo. En ella también he dejado previamente preparados algunos chupetes (3 o 4) así no me necesitará cuando quiera un chupete porque los tendrá muy a mano. 

Me quedo a su lado hasta que se duerme. Acaricio su espalda o simplemente dejo mi mano apoyada, según como vea que esté ese día. Si está tranquilito, solamente apoyo la mano, para que sienta que estoy ahí,  pero si está más nervioso, entonces lo acaricio para que se relaje y no me despego de su lado hasta que está bien dormido.  
Al principio estábamos super desanimados, era impensable creer que lo íbamos a lograr y menos que lo haríamos tan rápido. 

Oliver lloraba, lloraba y lloraba. Se ponía de pie, daba mil vueltas en la cuna. . . Podíamos estar perfectamente una hora así y resultaba desesperante. 

Ahora, es todo lo contrario! Es entrar por la puerta de su habitación y él mismo se inclina hacia la cuna y en cuanto lo tumbamos busca la postura, y cae rendido. En menos de 5 minutos se duerme profundamente. Increíble!! 

Lo que me demuestra una vez más que, con paciencia, muuuucha paciencia, las cosas se consiguen. 
Ahora os explico algunos truquillos que os pueden facilitar este proceso y que espero de corazón os sirvan de ayuda. 

Trucos:

-La luz: Es super importante que las luces sean tenues. Es una forma de hacerle ver que es hora de dormir, además le ayuda a relajarse. 

-Preparativos antes de empezar: Me gusta dejarlo todo preparado, como el pañal, el pijama, los chupetes… antes de nada, así luego todo es más fácil. 

-La hora: Se recomienda empezar con cualquier rutina de sueño siempre a la misma hora. Nos parecerá una tontería, pero cuando son tan pequeñitos funcionan casi como un reloj. 

-Compañía: Siempre espero a su lado hasta que se duerma. Eso le hará sentir seguro y le ayudará a coger el sueño más fácilmente. 

-Contacto físico: Hacerles sentir que mamá (o papá) está ahí, les da seguridad. Por eso apoyo mi mano sobre su espalda o culete mientras se duerme. Es probable (muy probable) que una vez dormido, note que retiramos nuestra mano y entonces se despierte. Un truquillo es poner entre nuestra mano y su cuerpo un peluche, así, al retirar nuestra mano no notará esa sensación de vacío tan brusca y seguramente ni se despierte. 

-Silencio: Él niño duerme, pero nosotros no. Lo mejor para evitar despertarlo con algún ruido, es entornar la puerta de su habitación o cerrarla y vigilarlo con el intercomunicador. 

-Luz para dormir: Hemos probado esas luces quitamiedos y lo único que hemos conseguido que se fije en ella y se entretenga, así que optamos por dejar encendida la luz del baño (que está justo enfrente) o de pasillo, para que entre un hilo de luz por la puerta entornada de su habitación. Además, bajamos la persiana a tope para que no lo moleste la luz del sol a primera hora. 

Y hasta aquí la parte “fácil” de nuestro plan de sueño. Ahora nos queda un largo camino por recorrer hasta conseguir que el pequeño sinvergüenza no se despierte durante la noche. O al menos, que si lo hace, sea capaz de volverse a dormir por sí solo, sin depender de nosotros. 

Y he de decir que la cosa pinta bien… eso que se oye por ahí de “dormir del tirón” no es un mito… A veces, pasa!!! 
Un besito y hasta el próximo post. 

4 Comments

  • Hola soy mamadeuntorbellino en instagram, me parece interesante pero tengo una pregunta! Nosotros hacemos colecho vamos que duerme con nosotros, aunque tiene la cuna en nuestro cuarto también, y la verdad que en su cuna de duerme pero se me despierta siempre a las 4 de la mañana para que lo pase a nuestra cama y me da mucha pereza levantarme asi que empezamos a dormirlo en nuestra cama y bueno ahora duerme desde las 20 h hasta las 8:30 de la mañana sin despertarse, crees que sería bueno sacarlo? no es que nos moleste nuestra cama es enorme, pero también siento que alomejor el ya necesita su espacio! Muchas gracias

    • Hola amor!! Te voy a ser suoer sincera… Eso solo lo puedes saber tu!! Si conforme estáis descanseis bien no tienes que cambiar nada!! Yo lo pasé xq veía que necesitaba su lugar separado de mi. Se despertaba mucho solo x el hecho de saber que yo estaba ahí, se subía encima mía, me abrazaba… Y al final no descansabamos suficiente. Desde q está en su cuarto se despierta mil veces, me busca, y lo más fácil sería dormir otra vez juntos, per en mi caso noto que necesita su espacio, su tranquilidad… Me he explicado??

Leave a Reply