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Maternidad

Mi #pequeñosinverguenza cumple 18 meses 

18 meses que dicho así parece cualquier cosa, pero un año y medio en la vida de un bebé lo es todo! 

Ese añito y medio de vida donde crece, aprende y se empieza a forjar su personalidad, cosa de lo que el #pequeñosinverguenza va sobrado!! 

Avispado como él solo, si tienes suerte lo engañas! Alegre, amigable, cariñoso, muy cariñoso.

Se pasa el día sonriendo. Te saluda veinte veces si hace falta hasta conseguir que le respondas, ahora además de “hola”,  dice “buenas” y “que tal” y como buen niño educado que es no se va de ningun sitio sin antes decirte “adios”, “hasta luego, “hasta mañana”, “bye, bye”, todo en ese orden y por supuesto otras veinte veces más!! 

Habla por los codos, en eso tiene a quién parecerse, y aunque aún tiene esa media lengua que a su edad hace tanta gracia, puedes mantener una conversación con él porque te entiende y te contesta a su manera. 

Testarudo, eso sí. Quiere algo y dile que no si eres capaz!! Yo lo hago, claro está, pero eso implica la mayor parte de las veces tener que levantarlo del suelo porque se ha tirado a llorar y a reivindicar lo que es suyo!! Podríamos decir que las rabietas están ya a la vuelta de la esquina… Miedo me da! 

Conquistador. No sabes cómo pero de repente te hace un guiño, una caricia o te suelta un “guapa”, “cariño”(callillo como él diria) o un “aaayyyy” super mimoso, que ya está! Ya te ha conquistado y acto seguido estás dándole lo que pida por esa boquita. En la guarde me dicen que a veces no le pueden reñir (solo a veces, eh) porque hace algo mal, y muy consciente de ello activa su función de rompecorazones y lo que iba a ser una bronca en toda regla acaba siendo una carcajada de esas que te tienes que dar la vuelta para que por supuesto no te vea! 

Activo hasta decir basta, es un polvorilla como dice mi madre!! No para, no se está quieto, no tiene fin, se marea con tanta actividad y no dura ni dos segundos con el mismo juguete en la mano. A no ser que sea algo con lo que no quieres que juegue y entonces ahí, se recrea! 

Comilón. Jala que da gusto verle. Si por él fuera estaría todo el día comiendo. Le gusta prácticamente todo, aunque hay cosas como la verdura hervida por ejemplo, que por mucho que se la dé no le gusta y punto, no hay más que hacer. Ya os he dicho que de personalidad va bien el amigo… Él se lo lleva a la boca, eso sí, lo prueba pero no le convece así que pa’ mí! Literalmente además, que me lo acerca a la boca y me dice “pa’ ti”. Ahora, prueba a darle pan o colines… Que antes de cogerlo ya se lo ha comido!! 

Así que lo de comer siempre ha sido tarea fácil, pero lo de dormir… “Ay amigo, el día que duermas bien te pongo una calle”!! 

Y el caso es que duerme muchas horas, menos mal que ni trasnocha ni madruga, pero horas a cuentagotas que ya pierdo la cuenta la de viajes que puedo hacer de mi cama a la suya, de la suya a la mía. Y para qué? Para nada. Para que lo coja, lo abrace, me achuche, me sobetee bien y ya entonces puede volver a dormir tranquilo. 

Es taaaaan cariñoso! Que eso le salva de to! 

Conmigo tiene esa conexión, un feeling que solo con una madre se puede tener, que me come a besos todo el tiempo (a besos, a babas y a bocaos) me hace ojitos y me coge de la mano para pasear. Pero de verdad que es tan cariñoso, que abraza a todo el mundo por donde va! 

Cuando estaba embarazada, le hablaba mucho a mi barrigota dirigiéndome a él y recuerdo que una de las cosas que le decía era ésta:

“Pequeñín tienes que ser un niño bueno, simpático, cariñoso… Tienes que dormir bien, vale? Porque papá y mamá son muy dormilones y si no duermes lo vamos a pasar muy mal.. “

Le pedí que fuera muchas cosas, unas se han cumplido y otras evidentemente no, pero de todas las cosas que le pedí, jamás imagine que su forma de ser me fuera a gustar tanto!! Esa composición entre niño bueno y niño malo es lo que hace de él un niño que deja huella. Y que voy a decir yo que soy su madre, no?? 
Pues que como cualquier madre enamorada hasta las trancas de su hijo estoy muy orgullosa de él. 

En estos 18 meses no sólo ha existido él, también he existido yo. Una nueva yo. Una yo totalmente diferente a la anterior, que acierta, se equivoca y aprende cada día. 

También estoy orgullosa de mí, para que lo voy a negar. La maternidad me ha dado muchas cosas buenas y estoy viviendo esta etapa como la mejor de mi vida. Con su cosas buenas y no tan buenas, pero en definitiva ser mamá, es la leche!!! 

Señores, esto solo acaba de empezar y no quiero ni pensar todo lo que está por venir… Pero sea lo que sea aquí estaré para contároslo. 

Un besito y hasta el próximo post. 

*Conjunto bebé: Doña Carmen. 

*Look mamá: Sudadera y falda Lefties. Zapatillas Zoak Zapaterías. 

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