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Maternidad

Mi familia al completo. Las primeras imágenes en el hospital

6 de mayo.

11:40 horas.

Día de la madre.

Sofia llega al mundo.

 

Imaginaos por un momento poder ver imágenes del día que vistéis a vuestro hermano o hermana por primera vez? No sería maravilloso tener esa imagen de familia guardada para siempre?

Pues ese fue el principal motivo de la sesión de fotos que vais a ver ahora.

Si algo teníamos claro de ese momento en el que mis hijos se iban a ver por primera vez era dos cosas: Una, que sería en la más absoluta intimidad, sólo los cuatro, conociéndonos como familia, y otra, que queríamos tener capturado para siempre ese momento.

 

 

Nada más nacer Sofía llamamos a los abuelos que estaban al cuidado de Oliver. Les dimos la gran noticia que llevaban horas esperando, que mi familia ya estaba al completo, y les pedimos que por favor trajeran a Oliver al hospital.

Ya en instalados en la habitación, sobre las 2 de la tarde, se abrió la puerta y Oliver entró super cuidadoso.

Allí estábamos los tres, esperándole, para presentarle a su hermanita. Expectantes. Nerviosos. Emocionados.

Yo al menos, con un montón de sentimientos encontrados… Ni niño, mi primer hijo de repente ya no iba a ser el único sino que además se acababa de convertir en el hermano mayor.

Yo tumbada en la cama. Fran de pie, a mi lado, con Sofía entre sus brazos.

Se acercó a mi, tímido, tranquilo, vergonzoso, suspirando incluso y alzando los hombros. No sé qué pensaría pero estaba muy gracioso.

“Hola mi amor, que tal? Cómo estás? De dónde vienes tú tan guapo?… ” Ni mu.

Callado, cavizbajo y mirando de reojo, asi unos minutos.

-Oye, te apetece sentarte conmigo en ese sofá?

-Vale mami

-Venga pues ayúdame a levantarme campeón.

 

Lo demás, mejor lo veis con vuestros propios ojos, no?

 

 

“Ooo que guay! Ya está aquí Sofía! Que chuli mamá! Miraaa… que bonita es!!

Esas fueron las frases y expresiones que dijo Oliver mientras abría la mantita y observaba los piececitos de su hermana. Tocaba sus manos, acariciaba super despacito los dedos de sus pies… “One, two, three…” los contaba uno a uno… La besaba, la miraba con detalle… Nos miraba a nosotros y se le veía feliz.

Es increíble como un niño tan pequeño era capaz de entender aquello.

Cuando nosotros siendo adultos no eramos capaces aún de asimiliar que aquellas dos personitas que se acababan de conocer eran nuestras. Carne de nuestra carne. Fruto de nuestro amor.

Nuestra familia de cuatro.

 

Y hoy con más razón que nunca…

¡Feliz día de la familia!

 

 

Un besito y hasta el próximo post.

Fotografía @limalimonfotografos

 

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